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Aprendiendo a escribir

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Etiqueta: preescolares, aprendiendo a escribir, niños pequeños

Es un momento realmente emocionante cuando tu niño comienza a experimentar con distintas forma de garabatos y patrones. Esto se conoce como “hacer trazos” y es el comienzo de un viaje hacia la posibilidad de escribir, además de un verdadero hito en el desarrollo.

Darle a tu hijo las oportunidades para hacer trazos puede ayudarles en el desarrollo de la imaginación, la creatividad y el aspecto físico.

Hacer trazos es importante por variadas razones. Es una manera visible que tienen los niños de contar historias y expresar sentimientos, de dejar un registro de las cosas que tienen que decir, de resolver problemas y de hallar soluciones. A veces, también, es sólo una forma de placer físico y nada más.

Consejos para fomentar los trazos en los niños

  • Salgan a un lugar abierto y diviértanse haciendo desastres y llenándose de pintura.
  • Consigue un rollo de papel tapiz grande, desenróllalo en el suelo y asegura las esquinas con algún objeto pesado. Experimenta con las distintas maneras de hacer trazos en el papel. La tiza también sirve de mucho cuando se usa sobre el pavimento.
  • ¿Por qué no prueban marcando las huellas de las manos y los pies, o haciendo rodar autos de juguete por encima de la pintura fresca, para luego llevar a tu niño a un paseo a través del papel? ¿Y qué tal hacer impresiones utilizando objetos naturales como las piñas de los abetos o las hojas de los árboles?
  • No olvides llevar contigo algunas toallitas húmedas (conocidas también como wipes) para limpiar un poco el cuerpo después de la sesión de arte…. ¡Y una cámara para grabar la creación de tu niño!

Desarrollando las habilidades de escritura

Los niños necesitan desarrollar sus habilidades motoras (acciones que implican los movimientos de los músculos) para poder hacer trazos con mayor eficacia.

Dale al niño todas las oportunidades posibles para practicar y ejecutar movimientos grandes (habilidades motoras gruesas), como, por ejemplo, escalar, trepar, bailar, cargar objetos, lanzar y atrapar pelotas.

Estas actividades contribuirán con el desarrollo del control muscular necesario para realizar los movimientos de motricidad fina, como manipular la plastilina para crear formas distintas, sujetar y trabajar con los bloques de construcción, o hacer trazos con lápices o creyones.

Trata de ser un ejemplo para tu niño. Los niños necesitan ver a los adultos escribiendo para comprender cómo se comportan los escritores y así entender que la escritura es una actividad valiosa. También puedes hacer que tu pequeño participe en la escritura de la lista de compras, por ejemplo.

Al principio, el hacer trazos tiene más que ver con la motivación que con la habilidad y lo que queremos mostrar a los niños es que escribir puede ser algo muy divertido.