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Los niños y las mascotas

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Etiqueta: mascotas, responsabilidad, bebés y niños pequeños

Tómate tu tiempo

Hay mucho pensar antes de presentar la nueva mascota ante la familia, especialmente si tienes unos cuantos niños pequeños.

Tener una mascota implica una gran responsabilidad para los padres y los niños, ya que muchos animales domésticos pueden vivir al menos 10 años y, si deciden por una tortuga, éstas pueden vivir más de 50 años.

Antes de comprometerte a tener una mascota, cualquiera sea su tipo, vale la pena tomarse un tiempo para pensar en todas las opciones y para determinar qué tipo de mascota será la apropiada para tu familia.

¿Qué tipo de mascota sería la adecuada?

Muchas familias con niños pequeños suelen inclinarse por un cachorro creyendo que son más seguros, más fáciles de entrenar, más adaptables… es que, en realidad, son tan adorables. Sin embargo, dado que los cachorros son frágiles, requieren de más tiempo y atenciones, además, son propensos a arañar y morder mientras juguetean. Por eso, es necesario pensar cuidadosamente si un cachorro es lo más adecuado o si, más bien, un perro adulto que ame a tus niños sea lo mejor para ti. Razas como el Vizsla o el Cavalier King Charles Spaniel se encuentran entre las mejores para las familias, de modo que lo recomendable investigar cuál raza es la que más te conviene.

Los gatos se mueven más que los perros y pueden hacerse a un lado ante el paso de los niños pequeños; y probablemente el riesgo de que muerdan o hieran o a un niño es menor. Sin embargo, los gatos se defenderán a sí mismos si se sienten acorralados o demasiado asfixiados con el “amor” de los niños. Aunque también son muy lindos, los gatitos pueden generar un trabajo considerable, por lo que vale considerar cuánto tiempo estás dispuesta a dedicarle a un animalito de estos.

Los conejos pueden ser animales gratificantes para los adultos, pero no son adecuados para los niños pequeños, ya que no siempre disfrutan con el hecho de que los carguen y los abracen. De igual modo, los jerbos pueden ser criaturas difíciles de manipular para los niños. Los hámsters son animales nocturnos, así que una familia debe estar preparada para que duerman mucho durante el día y estén activos en sus jaulas durante la noche, lo cual puede ser una molestia si se encuentra en la habitación de un niño.

Además, piensa qué persona de tu casa va a ser la responsable de atender a la mascota y cómo esto va encajar con el horario de actividades. ¿De cuánto tiempo dispondrá para cuidarla y atender a sus necesidades? ¿Será suficiente? Si tú trabajas durante el día, ¿cuánto tiempo se quedaran las mascotas solas en casa? ¿Tendrán acceso al aire libre y la comida? Si tienes niños más grandes, piensa en cómo ellos podrían asumir estos algunas de las tareas.

Una buena idea es adoptar una mascota por un período corto. Ponte en contacto con un centro de rescate o una organización protectora de los animales, a ver si tu familia es capaz de hacer frente a las responsabilidades de ser dueño de una mascota antes de aceptar el compromiso.

¿Es importante la raza?

Si estás pensando en conseguir un gato o un perro, seguramente ya tienes una idea de la raza que te gustaría, pero vale la pena dedicar un tiempo a investigar el temperamento de tu futura mascota, para determinar si en realidad es la adecuada para tu familia. Las distintas razas tienen distintos temperamentos y algunas se llevan mejor con los niños que otras. Si estás reubicando a una mascota en tu casa, vale la pena que previamente averigües sus antecedentes y si proviene de un hogar donde había niños.

Asequibilidad

El seguro de la mascota o procedimientos médicos como la castración o la esterilización son factores económicos a ser tomados en cuenta; así como ponerle un microchip, vacunarla, asearla, acicalarla, alimentarla, el equipamiento, los juguetes y las facturas del veterinario. Estos costos pueden llegar a ser considerables y si tienes niños, ¿puedes permitirte estos gastos adicionales en el hogar?

Si decides tener un perro y su temperamento no encaja con tu familia o no está entrenado para desenvolverse en una casa, lo más común es buscar un poco de ayuda profesional. Los costos de enseñanza varían dependiendo de distintas consideraciones y podrían llegar a ser de unos cuantos cientos de dólares. Sin embargo, algunas organizaciones benéficas ofrecen cursos de asesoramiento y apoyo en general para que estos animales se acostumbren a su nuevo hogar.

¿Dónde se puede conseguir una mascota?

Muchos centros de rescate y de caridad de animales ofrecen una variedad de animales que necesitan un nuevo hogar; valdría la pena probar esto, antes de considerar la opción de acudir a un criador de animales. Algunas personas pueden sentirse recelosas de recibir un perro que fue callejero y que pudo haber sido maltratado, especialmente cuando hay niños pequeños en la casa. Consulta con el centro de rescate o la organización de caridad para saber más acerca de la historia de la mascota y si ha tenido algún problema de comportamiento previo.

La pérdida de una mascota

Perder a tu mascota no es algo que por lo general se tiene en cuenta al momento de decidirse por una mascota. Sin embargo, es uno de los factores más importantes a tomar en cuenta y cómo esto puede afectar a tu niño. Una mascota puede integrarse como parte de la familia y puede formar enlaces particularmente fuertes con los niños, contribuyendo con sus habilidades sociales y el desarrollo cognitivo, ya que juegan con ellas, hablan con ellas e incluso les leen.

Experimentar la muerte de una mascota puede constituir la primera experiencia de duelo de un niño, y puede ser muy triste, aunque también un útil momento de aprendizaje. Siempre que sea posible, trata de pensar con antelación la manera más adecuada cómo manejarás la situación con tu niño para cuando ocurra lo peor, teniendo en cuenta la esperanza de vida de su mascota elegida. Ve preparando a tu niño. Mientras que el promedio de vida de un perro es de 13 años, los hámsters tienden a vivir durante 2-3 años. La edad de tu hijo influirá en cuán afectados se verán por la pérdida. Los niños más pequeños pueden que no entiendan completamente el concepto de la muerte, pero se darán cuenta de que su mascota ya no está con él.

Es importante que hables abiertamente de tus sentimientos de tristeza y que compartas esos sentimientos con tu niño, animándoles a expresar sus emociones, ya sea hablando, escribiendo o dibujando. Los padres deben demostrar que es normal sentir tristeza. Es importante aprender a lidiar con este tipo de sentimiento y los padres tienen que ayudar a los niños a hacerlo, pues así comenzarán a sentarse las bases de cómo enfrentar las pérdidas que tendrán a lo largo de la vida.

Presentando al recién nacido ante la mascota de la familia

La mascota de la familia puede haber sido el “bebé” durante años, así que, al igual que con el hermano mayor, vale la pena la preparar a la mascota para la llegada del nuevo bebé.

Puntos clave para recordar

  • Tómate tu tiempo.
  • Haz tu investigación.
  • No compres impulsivamente.
  • Reemplaza a una mascota cuando sea el momento adecuado.
  • Adopta a modo de prueba si no estás segura del todo.