Volver a la sección de Niños

Artículos de interés

Grown Ups

¿Por qué los niños deberían jugar al aire libre?

Liga permanente

Etiqueta: niños pequeños, aprender a través del juego

**Explorar al aire libre **

¿Sabías que, además de aprender sobre la naturaleza, los niños que juegan al aire libre desarrollan mejores habilidades lingüísticas, están más en forma, y ​​tienen menos problemas de conducta?

Las investigaciones muestran que los niños manejan un vocabulario cinco veces más grande cuando juegan al aire libre que cuando juegan bajo techo, y que, además, existe una correlación directa entre la obesidad y el escaso tiempo que se pasa afuera. Es que, realmente, no hay nada como la libertad de jugar al aire libre para mejorar el desarrollo físico y sensorial de los niños y su imaginación, por no mencionar el factor diversión.

Sin embargo, factores como el aumento del tráfico y la preocupación de los padres por el peligro que suponen las personas extrañas, ha llevado a que menos niños jueguen al aire libre ahora que en cualquier generación anterior.

Muchos niños viven en zonas urbanas o no tienen acceso a un jardín propio; y, con todos los emocionantes dispositivos y juegos que los niños pueden disfrutar ahora dentro de casa, tal parece que una pequeña pantalla y un tibio y bonito sofá pueden ser mucho más tentadores que salir al aire libre.

Por otra parte, tras una larga y agotadora semana del trabajo, sacar a los niños para dar un paseo bajo la lluvia podría ser lo último que cualquier padre querría hacer.

Entonces, ¿qué puedes hacer para que las salidas de casa sean más agradables para ti y para tu niño, y así él pueda aprovechar todos los beneficios de estar al aire libre?

Cualquier padre que haya intentado congregar a sus hijos y llevarlos a dar un paseo al aire libre te dirá que, por lo general, no pasa mucho tiempo antes de que comiencen las quejas. De repente, todos están cansados, necesitan que los arreen porque sus piernas ya no dan para más, o se están muriendo de frío, hambre, aburrimiento y etcétera.

La clave es añadir un poco de enfoque y propósito al paseo.

Los niños adoran una misión: intenten detectar plantas y animales en su caminata. O podrían hacer una colección natural que le añada algún propósito al paseo. Incluso podrían hacer algunas obras de arte con las cosas que han recogido una vez lleguen a casa.

Los insectos y otras pequeñas criaturas resultan fascinantes para los niños, además de que pueden enseñarles mucho sobre la naturaleza y los ciclos de vida.

Traten de ir a la caza de insectos: levanten cuidadosamente troncos y rocas para ver qué hay por debajo; lleva contigo un recipiente de plástico transparente y una lupa para que tu pequeño pueda ver a estas alucinantes pequeñas criaturas con mayor detalle.

Si hay algo de lo que puedes estar segura sucederá a los niños cuando salgan a jugar al aire libre, es que terminarán llenos de sucio. Para relajarte y disfrutar de verdad la diversión al aire libre, sólo tienes que aceptar que esto va a suceder y ya. Viste a tu pequeño con ropas viejas, cúbrelo con tantas telas impermeables como sea apropiado y simplemente salgan a pasear y deja que el niño haga el resto (llévate un par de piezas de repuesto empacadas por si hay una emergencias).

Traten de alimentar a los pájaros: a tu pequeño le encantará ver que las aves se acercan a picar la comida que han dejado en el piso, y más si esto lo han hecho juntos.

A los niños también les encanta la experiencia de cultivar sus propios alimentos.

Por último, no apresures las cosas. Algunos de los momentos más especiales con los niños ocurren justo cuando no estamos haciendo nada planificado. Esto es todavía más cierto cuando estamos fuera de casa, así que tómense un tiempo para holgazanear juntos, salten charcos o traten de identificar las señales de los cambio de estación; con toda seguridad te quedarán algunos recuerdos que durarán toda la vida.